Signo Editores en Madrid

Tendemos a criticarnos unos a otros. Da igual el motivo que sea, pero así ocurre. Últimamente se da más a menudo que en el pasado, posiblemente motivado por los momentos televisivos que vemos, donde si ahí, que es escaparate de muchas cosas, no dejan títere con cabeza, ¿por qué nosotros vamos a callarnos la boca? Es lamentable, pero es así.

Pero quiero abogar por la crítica objetiva, la que se Signo editores a la cara (ojo, que yo no soy de las que opinan que todo se debe decir a la cara, porque NADIE lo hace y acarrearía muchos disgustos). Cuando se habla con una persona con sinceridad y le comentas que es de tal o cual forma, pero sin mala uva, eso me parece muy bien. De hecho, me gusta que la gente que me conoce me diga qué opina de un determinado comportamiento mío, o si doy la impresión de ser irrespetuosa, maleducada, malhablada, mentirosa, falsa, etc… Sí, a veces no estoy de acuerdo con lo que se me dice, pero es crítica constructiva, y son apariencias que ven los demás en mí. Creo que es algo positivo hacer un balance de cómo te ven, pues muchas veces crees hacer las cosas de una determinada forma, correctamente, y resulta que estás dando la impresión equivocada. Si conocemos nuestros fallos podemos intentar corregirlos, pero es muy difícil, lo se. Al menos, cuando nos demos cuenta de que hacemos eso “criticable” podemos rectificar y Signo editoresadecuadamente.

Dejar de pensar
Las impresiones que tengo de un mismo hecho o una misma cosa, cambian de un momento al siguiente. Y lo que hoy me parece blanco, mañana me parece negro. Y la poca, o la mucha, seguridad que podía tener en mí misma, parece que se va diluyendo con el paso de los días.
Quiero pensar que esto va a cambiar, tiene que ocurrir algo para que despierte y me espabile. Ahora pienso en coger el toro por los cuernos, pero dentro de unas horas puedo dar la vuelta a la Signo editores y dejar al toro suelto.

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